La Reunión General de los Domingos inicia a las 10:30 am

miércoles, 7 de marzo de 2012

Perdónanos Nuestras Deudas


6

Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

Además, Señor, con esa misma diligencia con la que pedimos nuestro pan de cada día, rogamos también por el perdón de nuestros pecados; a todos nos corresponde rendir cuentas delante de Dios, * pues todos hemos pecado y estamos destituidos de su gloria. * Todos ofendemos muchas veces. * ¿Quién podrá entender sus propios errores? * Jehová, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podría mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas temido. * Dios, ¡sé propicio a nosotros, pecadores! *

Hemos disipado los bienes de nuestro Señor; * hemos escondido en la tierra los talentos que nos encomendó. * No hemos correspondido al bien que nos ha hecho; *por lo tanto, somos deudores. La Escritura nos ha encerrado a todos bajo pecado; *por nuestras prácticas, nos hemos hecho dignos de muerte, * habiendo hecho cosas por las cuales viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. * Nuestra deuda supera los diez mil talentos; es una deuda tan grande que no la podemos pagar, ni aspirar a decir: Ten paciencia con nosotros y te lo pagaremos todo. * Con toda justicia podría, entonces, nuestro adversario entregarnos al juez, y el juez al alguacil, y hacer que fuésemos echados en la cárcel, la prisión del infierno, hasta que pagásemos el último cuadrante. *

Mas, bendito sea Dios, se nos ha abierto un camino para reconciliarnos con nuestro adversario; si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo, y él es la propiciación por nuestos pecados. * Por sus méritos, te imploramos, borra nuestras rebeliones, * y no entres en juicio con tus siervos. * Él es nuestro fiador, * quien ha pagado lo que no robó, * ese bendito árbitro que ha puesto su mano sobre nosotros dos; * por medio de él, reconciliémonos con Dios, * y que el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, sea quitada de en medio y clavada en la cruz para que recibamos la vida juntamente con Cristo, siéndonos perdonados todos nuestros pecados. * Sé propicio a nuestras injusticias y no te acuerdes más de nuestras iniquidades. *

No hay comentarios:

Publicar un comentario

por favor escribe comentarios que EDIFIQUEN